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Medidas generales en materia de urbanismo

 

 

Recomendaciones a tener en cuenta en la elaboración de los Planes de Ordenación Municipal

- En relación con el aumento de la superficie urbanizable.-  Si partimos de la premisa de que los POMs se aprueban con un equilibrio razonable entre el desarrollo urbano deseado y la protección de los valores naturales y culturales del municipio; debemos suponer también que cualquier modificación posterior del POM, que pretenda incrementar la superficie a urbanizar, está generando un desequilibrio sobre el planteamiento inicial que se consideraba ideal. Por ello el POM debería incorporar en su texto requisitos que tiendan a mantener ese equilibrio en previsión de futuras reclasificaciones de suelo. Uno de estos requisitos (para futuras modificaciones) sería dotar de la máxima figura de protección ambiental prevista en el P.O.M., al menos, a la misma cantidad de suelo que se pretende declarar urbanizable. Eligiendo para ello aquellos lugares que no gocen de protección ambiental y que reúnan unos valores naturales o paisajísticos que les pueda hacer acreedores de la misma.

            Siguiendo con el aumento de suelo urbanizable, creemos que es justo que parte de esas plusvalías que se generarán por la reclasificación de suelo rústico en urbanizable, deban reinvertirse en proyectos concretos de mejora ambiental  del municipio. Para asegurar en el tiempo esta línea de trabajo, el texto del P.O.M. debería determinar el porcentaje (o una horquilla) que el Ayuntamiento se compromete a reinvertir en medio ambiente por las plusvalías generadas como consecuencia de recalificación de terrenos para ejecutar acciones urbanizadoras.

 

- En relación con los usos industriales.- El P.O.M. debería priorizar el establecimiento de polígonos industriales en lugares separados de las zonas residenciales, con una distancia suficiente que el desarrollo de las actividades industriales no interfieran de ninguna manera en la tranquilidad y la salubridad de zonas residenciales.

            Del mismo modo, estos polígonos deben ubicarse en zonas ocultas de la cuenca visual perceptible desde áreas residenciales y vías de comunicación; obligando a crear pantallas vegetales, preferiblemente integradas por especies autóctonas, en el perímetro de esos polígonos; de tal forma que oculten, en mayor o menor medida, las construcciones industriales más impactantes.

            Las industrias que generen efluentes con características contaminantes superiores y distintas a los vertidos de uso doméstico, deberían depurar sus efluentes en sus propias instalaciones previamente a su vertido en la red pública de saneamiento.

 

- En relación con los recursos energéticos.- Aunque el P.O.M. no es un documento de detalle y, por tanto, no puede contemplar aspectos concretos con relación a la implantación de ningún modelo energético, si puede y debe contener las directrices que inspiren la posterior actuación municipal en este sentido. Creemos que el texto debería incorporar un compromiso del consistorio para avanzar en la implantación de sistemas que supongan una mayor eficiencia energética y, por tanto, un ahorro de recursos económicos y naturales. El consumo racional de energía y la aplicación de sistemas de bajo consumo tanto en el alumbrado público como en los edificios municipales se perfila como uno de los principales objetivos a cumplir en este sentido, además de la implantación de la energía solar térmica en aquellos casos en los que se genere agua caliente sanitaria.

 

- En relación con los recursos hídricos.- La generalizada escasez de agua, en cantidad y calidad, hace necesaria la adopción de medidas de garanticen un consumo racional del recurso. Para ello, lo fundamental es saber cuánta agua se consume y en base a este dato llevar a cabo las acciones precisas para conseguir un uso eficaz de ella. Es necesario instalar contadores en todas las acometidas, ya sean públicas o privadas, y analizar las posibilidades reales de ahorro y muy especialmente en los propios servicios municipales.

            La depuración adecuada de los efluentes municipales debe ser otro de los objetivos del P.O.M., por lo que en sus directrices se debería hacer constar la prioridad que este aspecto supone para el consistorio.

            Por otra parte, cualquier actuación urbanizadora, ya sea sobre suelo residencia o industrial, debería tener garantizado con carácter previo tanto el suministro de agua como la depuración de los efluentes generados.

 

- En relación con las zonas verdes, parques y jardines.- La dotación de suelo para espacios verdes debe ser generosa, y conviene que supere los mínimos legales, ya que, al fin y al cabo, es uno de los instrumentos urbanizadores más importantes para mejorar la calidad de vida de los vecinos.

            En las nuevas urbanizaciones deben incorporarse, siempre que sea posible, las alineaciones de árboles y setos.

            En las zonas ajardinadas y en las alineaciones de árboles se utilizarán preferentemente especies autóctonas y, en cualquier caso, se plantarán aquellas especies cuyos requerimientos de agua sean acordes con la disponibilidad de este recurso, fomentando los jardines de tipo mediterráneo.

 

- En relación con el paisaje tradicional.- El P.O.M. debe proteger los elementos integradores del paisaje tradicional, ya sean de vocación agrícola, ganadera o relacionada con cualquier otra actividad típica del pueblo. Se deberá proteger especialmente las fuentes, manantiales, lavaderos, abrevaderos, charcas, pozos, linderos vegetales o de piedra, ribazos, bancales, setos tradicionales, pies arbóreos aislados, y cualquier otro que represente un valor cultural y tradicional representativo de la identidad cultural del pueblo.

 

- En relación con las fuentes y manantiales.- Las fuentes, pozos, manantiales, balsas, etc…. son elementos naturales y patrimoniales de primer orden, máxime si tenemos en cuenta la creciente escasez de los recursos hídricos. Aunque la gestión y el uso del agua está regulado por las Confederaciones Hidrógraficas, en muchas ocasiones estás fuentes tienen carácter privado y se encuentran sobre terrenos particulares, sin acceso para los vecinos del pueblo.

            Entendemos que las fuentes deben ser públicas y el acceso a ellas libre, independientemente de las concesiones de uso del agua que autorice el Organo competente. Por ello, los Ayuntamientos deben realizar las acciones necesarias para conseguir que los suelos donde se encuentran las fuentes y manantiales sean parte del dominio público municipal y reciban la protección necesaria para impedir su destrucción o el deterioro de sus aguas. Los Planes de Ordenación Municipal son el instrumento ideal para proteger adecuadamente esos terrenos, determinando los usos permitidos y prohibidos sobre ellos y sus inmediaciones. De igual forma en este documento se debe prever la adquisición por el consistorio, de las fuentes, de los terrenos adyacentes y de la franja necesaria para acceder a los mismos sin perjudicar a ningún propietario. Todo ello mediante las fórmulas jurídicas más adecuadas a cada caso (compra, permuta, reclasificación, expropiación, etc.) y evitando, en lo posible, ocasionar perjuicios a los particulares que deberán ser compensados por una posible pérdida de derechos.

            Siguiendo con las fuentes y abrevaderos, el P.O.M. debería exigir que todos los que se construyan o reparen dentro del término municipal, independientemente de quien sea el promotor, deben ceñirse a unas condiciones técnicas que respeten la tipología constructiva y los materiales tradicionales de la zona; marcándose como objetivo la recuperación de aquellas que, en años anteriores, no se hayan ejecutado de este modo. La recuperación natural de estas surgencias, manteniendo los hábitats acuáticos que generan y el fácil acceso de la fauna a los mismos, debería ser otro de los objetivos a incorporar en el P.O.M.

 

- En relación con la red pecuaria.- Independientemente de que las vías pecuarias estén gestionadas por la Junta de Comunidades, los Ayuntamientos deben implicarse en su conservación y velar por integridad espacial y por su funcionalidad, considerándolas como un recurso cultural y natural propio del pueblo. En este sentido, el ayuntamiento además de proteger su trazado y sus zonas de influencia, debería adoptar iniciativas en coordinación con la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural para potenciar su uso y conservación.

 

- En relación con la red de caminos.- El Ayuntamiento debe garantizar la integridad de los caminos de titularidad municipal, incluyendo sus cunetas y zonas marginales anejas a los mismos, impidiendo la sistemática destrucción de éstas que se produce en algunos municipios. Somos conscientes de que no es el P.O.M. el documento competente para ello, pero creemos que no estaría demás incorporar en el mismo alguna referencia a la obligación de mantener su anchura legal en perfecto estado, ya que en algunas zonas muy antropizadas las cunetas de estos caminos se convierten en el único y escaso reservorio natural que existe.

 

- En relación con el paisaje rural y la estética en la construcción.- Las construcciones aisladas, tales como naves agrícolas o ganaderas, casetas registro de conducción de aguas, transformadores eléctricos, repetidores de televisión, telefonía, etc…., deberían diseñarse con formas y materiales que las integraran lo más posible en el entorno, especialmente las pequeñas construcciones en las que el bajo costo hace perfectamente asumible este tipo constructivo.

 


 

 

 

   
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